La corrupción.

Acción Antirevisionista




La corrupción es el abuso de poder o de una posición de autoridad para obtener beneficios personales, materiales o de favores, en detrimento del bienestar colectivo. Implica actos deshonestos, fraudulentos o ilegales que violan las normas éticas y jurídicas de una sociedad.


Formas más comunes

La corrupción se manifiesta de múltiples maneras, tanto en el sector público como en el privado: 

  • Soborno (Cohecho): Ofrecer o recibir dinero y objetos de valor para obtener un trato favorable o evadir una sanción.

  • Malversación (Peculado): Desviar o robar recursos públicos o privados para fines distintos a los que estaban destinados.

  • Tráfico de influencias: Usar la posición de poder para conseguir favores o beneficios de terceros de manera indebida.

  • Nepotismo y favoritismo: Otorgar empleos, contratos o privilegios a familiares o amigos por encima del mérito profesional.

  • Extorsión: Exigir dinero o beneficios mediante amenazas o el uso de la fuerza. 

Ámbitos en los que ocurre

  • Sector Público: Cuando funcionarios, policías o políticos desvían fondos o aceptan sobornos, traicionando la confianza ciudadana. 

  • Sector Privado: Prácticas desleales dentro de empresas, como fraudes corporativos, sobornos entre compañías competidoras o evasión de impuestos. 

  • Ámbito Cotidiano: Actos menores a nivel personal, como alterar un documento, dar una "mordida" a un oficial de tránsito o hacer trampa para obtener un beneficio. 

Principales consecuencias

  • Económicas: Reduce los recursos disponibles para servicios básicos como educación, salud e infraestructura.

  • Sociales: Genera desigualdad y profundiza la pobreza, ya que los beneficios se concentran en unos pocos a costa de los vulnerables.

  • Institucionales: Destruye la confianza de la población en las instituciones democráticas y fomenta la impunidad.



Tipos según el alcance


  • A poca escala

  • A mediana escala 

  • A gran escala  o todo el país 



La propia definición de corrupción nos da la clave para comprender como superarla, que no es mas que  la vida colectiva.


En esta época donde la ideología dominante que es el liberalismo, la sociedad en su conjunto se ha vuelto en extremo egoísta, egocentrista y en constante competencia los unos con los otros, creando personas con muy poca empatía por los demás. De hecho el capitalismo es una sociedad o un sistema que por naturaleza de su propio egoísmo, avaricia, codicia y anarquía de la producción es creadora de crimen y conductas antisociales. Los medios de producción ideológica contribuyen a eso todos los días, segundo a segundo y ahora de forma digitalizada y con precisión algorítmica. La mercantilización de la vida cotidiana de las personas, de los cuerpos, de los valores, de las ideas,  etc, fomenta ese egoísmo. La cosificación deshumaniza y promueve que las personas abusen de otras sin el menor remordimiento. El hedonismo irracional que solo sirve para convencerte de consumir más mercancías nos ha vuelto fríos y calculadores sin importar las consecuencias negativas que se puedan producir, se nos olvida que vivimos en el mismo planeta y que todos dependemos de todos. La cosificación del ser humano es la deshumanización que justifica los actos más abyectos, perversos e infames que un ser humano puede hacerle a otro u otros y esa es la esencia del propio capitalismo, voltear las cosas al revés, ponerlas boca bajo, patas para arriba. 


Sigamos  dando mas datos para visualizar mejor el problema.


  • La percepción ciudadana de la corrupción  es superior al 80%


  • Índice de Percepción de la Corrupción (IPC): En las últimas evaluaciones de Transparencia Internacional, México se ubica en el puesto 141 de 182 países, consolidando una trayectoria de estancamiento. 


 Experiencia y Costos

  • Tasa de Prevalencia: Se registran aproximadamente 15,642 actos de corrupción por cada 100,000 habitantes, lo que significa que un 16% de los ciudadanos que realizan trámites o servicios son víctimas de este delito. 

  • Costo Económico: Se estima que la corrupción le cuesta a cada persona afectada casi $5,000 pesos, representando una carga importante para la economía de los hogares. 

  • Trámites más vulnerables: Las autoridades de seguridad pública (policías de tránsito y ministerios públicos) concentran la mayor tasa de víctimas de corrupción. 


Viendo estos datos, cualquiera se puede desmoralizar y darse por vencido ante este fenómeno social, pero  hay que aclarar que no es un problema en si, sino un efecto de la propiedad privada, de la explotación del hombre por hombre y del tipo de sociedad que la burguesía quiere y que hipócritamente pone el grito en el cielo contra la corrupción cuando sus ganancias se ven afectadas por dicha corrupción.


Otro efecto es la normalización de la  corrupción y al igual que otros problemas como la pobreza, la corrupción no es ni normal, ni es natural de un país, raza o genero. En el caso de México que es una corrupción a gran escala, se tiene la percepción de que es imposible de quitar, este es  el problema de la interpretación metafísica de las cosas, que sumado a la interpretación idealista (creer o pensar) que este problema es por que no se tienen valores o de que con simple educación se va a resolver o que es un asunto puramente  cultural de personas malas reduciéndolo a la responsabilidad puramente individual. No es un problema del individuo sino  estructural.


La corrupción como decíamos tiene solución. En primer lugar es producto de una sociedad clasista, desigual, deshumanizada, como el capitalismo (en todas las sociedades clasistas ha existido la corrupción pero con el capitalismo se extendió más), por tanto al abolir la propiedad privada de los medios de producción se crean las bases materiales para la desaparición  total de la corrupción en una sociedad comunista, siempre hay que entenderlo como un proceso histórico y revolucionario, con sus etapas y con sus tiempos. De golpe la corrupción no se puede quitar porque no se puede desarrollar una base material lo suficientemente desarrollada para eso (para que nadie tenga el pretexto de robar porque tiene hambre o una base material que permita que unos tengan mas que otros ) y  tampoco se puede cambiar  de golpe  la psicología de las masas que reproducen eso. De hecho tendremos que considerar la corrupción como parte de la superestructura burguesa-capitalista-imperialista-revisionista que produce y reproduce las relaciones sociales de producción burguesa. Osea considerarla como una ideología reaccionaria de derechas. Ya sea desde los que  la hacen un fetiche insuperable  o desde los que la hacen un instrumento de enriquecimiento, poder, parasitismo y tiranía. La supuesta lucha contra la corrupción no es más que demagogia y propaganda para tal  o cual comité que valla a administrar el estado burgués.


La corrupción existe por que existe la impunidad, es decir la falta de castigo de las conductas antisociales. Mientras el proletariado no tenga el monopolio de la violencia y los instrumentos del estado no puede luchar contra la corrupción de manera completa, efectiva y de forma masiva.


Plantear una lucha anticorrupción total sin cambiar el sistema económico-social  y en este contexto  es un sin sentido y un despropósito, ya que los instrumentos de “justicia” y “orden” responden a los intereses de las clases económicamente dominantes. A ellos les conviene que exista la  corrupción ya que así mantienen sus privilegios basados en la explotación. Todos aquellos que han luchado por que las cosas no queden impunes terminan sufriendo la represión de una sistema que esta basado en la corrupción e impunidad.


 Entonces de forma inmediata ¿que debemos hacer?. Dijimos que una lucha anticorrupcion en este contexto es un sin sentido, pero se pueden desarrollar una lucha inmediata contra este fenómeno siempre y cuando la conectemos con una lucha histórica. 


La respuesta esta en la democracia directa y participativa y en la construcción de la vida  colectiva, porque ahí donde las masas trabajadores ejercen su poder asambleario,  también ejercen la vigilancia y el control, ahí donde las masas son participativas, son también  protagonistas, ahí donde los trabajadores están informados tienen más capacidades de dirección y administración de sus propios asuntos, en otras palabras, el malo llega hasta donde el bueno quiere. Ahí donde hay vida asamblearia, rendición de cuentas y revocación del mandato, la corrupción no tiene lugar, la impunidad no se materializa ya que hay vigilancia democrática y colectiva y se ejerce la justicia popular, de clase y revolucionaria (la justicia también tiene un carácter de clase). Los pequeños instrumentos de comunicación y de propaganda de cada gremio, de cada estructura tanto al interior como al exterior sirven para difundir noticias y dar a conocer a los demás los casos de corrupción y para que este tipo de personas se les cierren las puertas y sea un ejemplo para otros de que no deben abusar de la colectividad y de que si lo hacen hay consecuencias, la educación  en valores y en  ideas progresistas, democráticas y revolucionarias  reduce la proliferación de futuros elementos antisociales. Estas organizaciones también se fortalecen depurándose de esos elementos corruptos.


 Del estado burgués y su comité administrativo osea el gobierno, no podemos esperar nada, repetimos,  solo castigan cuando se ven en peligro sus inversiones, si no, ellos no mueven ni un solo dedo.


Hay que materializar la justicia popular, organizada y politizada, con sus propios órganos de poder, control  y castigo.


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