Las relaciones de pareja en la sociedad capitalista
Federico Engels en su obra “El origen de la propiedad privada, la familia y el estado” en base a los estudios de Lewis H. Morgan y de C. Marx, explica el desarrollo histórico y social de las relaciones sentimentales entre dos personas, cosa que no siempre fue así ya que desde antes del inicio de la civilización, existía la familia consanguinea (incesto entre hermanos y primos), la familia punalua (pareja o parejas compartidas), la familia sindiásmica (una sola pareja, pero no había monogamia estricta) y la monogamia patriarcal (estricta al menos para la mujeres), ésta ultima como la forma moderna de la familia en el capitalismo, ya que sirve para 1.- La reproducción de la fuerza de trabajo, 2.- División sexual del trabajo dentro de la familia, pero con cambios fuera de ella, dejando a la mujer proletaria con el peso del trabajo domestico más el trabajo en la fabrica 3.- Transmisión de la propiedad privada 4.- Unidad de consumo para activar el mercado y la realización de mercancías 5.-Ahorro de costos para el Estado, ya que los cuidados de niños y ancianos corre a costa de la familia 6.-Adoctrinamiento y disciplina, ya que la familia reproduce las relaciones sociales de producción basadas en la propiedad privada, por tanto también las relaciones de poder.
A partir de éstas condiciones históricas y sociales determinadas por la propiedad privada de los medios de producción se llega a la conclusión de que el matrimonio como institución base de la sociedad moderna no puede basarse en el amor ni en relaciones de igualdad, por lo regular y de manera general, es la mujer quien está en posición de subordinación y dependencia económica y que la solución se encuentra en una transformación radical de la sociedad capitalista donde se desarrolle un nuevo tipo de familia, la familia monógama socialista entre iguales, sin dependencia económica de uno sobre el otro ya sea mujer u hombre.
Pero ahora se genera una pregunta ¿que hacer mientras llegamos a esa sociedad socialista y comunista?
Antes de responder sigamos analizando las relaciones sentimentales entre las personas (independientemente del genero, del sexo o de su orientación y de su expresión de la diversidad sexual-LGBTIQ+) insertadas en un contexto capitalista, ya que no solo la cuestión económica influye en las dinámicas internas, también aspectos superestructurales o ideológicos-culturales, por ejemplo los roles de genero, el aspiracionismo , la mercantilización y cosificación de las personas, el hedonismo mezquino (en si, el hedonismo como tal, no puede considerarse negativo), el consumismo conspicuo, obsesiones y compulsiones, las manías de posesividad, las enfermedades mentales que cada uno trae consigo, (herencia genética o de la familia nuclear donde provienes), el tipo de educación y formación académica, las creencias religiosas, por supuesto las creencias políticas, las costumbres propias y de la familia nuclear base, tanto de uno como de otro miembro de la pareja. Todo eso y más complican de forma exaservada todos los factores de un noviazgo, un matrimonio y un concubinato.
No queremos ahondar en estas particularidades porque para bien o para mal muchas ciencias y disciplinas ya lo hacen, por ejemplo la psicología o el derecho, lo que si debemos de clarificar, de criticar y de advertir es el hecho de que éstas ciencias no toman en cuenta la lucha de clases, no toman en cuenta el tema del poder político, el papel del estado y el gobierno, las superestructuras ideológicas que reproducen estas formas de ser, reflejo de la sociedad capitalista; “novedoso” es la cantidad de gurús del amor que aparecen (para generar monetización y ganancias) con discursos motivacionales, de couching, pseudoterapeuticos, que terminan hablando de todo, menos de la lucha de clases, menos de lo que este tipo de sociedad de la explotación esta causando. Esto termina creando más confusión, frustración, prejuicios, desinformación y hasta discursos de odio (ya sea contra la mujer o contra los hombres), que polarizan aun más a la sociedad, además algunas ideologías del revolucionarismo pequeñoburgues como el posmodernismo, el wokismo, el feminismo, las teorías queer, tampoco le aportan mucho para resolver estas problemáticas, más bien generan otro tipo de problemas caracterizados por su extremismo, extravangancias izquierdistas, aveces grotescas y bizarras muy anarcoides, completamente extrañas a las masas trabajadoras del campo y la ciudad.
Las crisis de pareja directa o indirectamente son reflejo de las crisis sociales del capitalismo. Las dinámicas sociales determinadas por la burguesia-oligarquía financiera, capitalismo-imperialismo, determinan las relaciones sexuales y afectivas entre las personas. El amor romántico termina siendo el pretexto para vender y comprar basura, termina siendo el pretexto para manipular, para chantajear, para victimizarse y para no asumir responsabilidad afectiva, tampoco tratarse mentalmente por que no hay amor sino mas bien egoísmo ya de una parte ya de otra o de los dos al mismo tiempo (todo una relación infernal). El individualismo como la ideología básica de la burguesía termina filtrándose en todos los aspectos de las relaciones humanas, la competencia que algunos señalan como hipergamia natural de las mujeres justifica los actos mas humillantes, degradantes y deshumanizantes, tanto para las mujeres como para los hombres. Hablar de que puede haber amor absoluto e incondicional en esta sociedad clasista está por demás, es algo muy fantasioso, y es lo que nos quieren vender con su marketing del 14 de febrero, pero solo indica la falta de conciencia y un extremo adoctrinamiento burgués, porque el amor no todo lo puede, no existe la media naranja, los roles de género también están en constante cambio, no existe el príncipe azul ni las princesas Disney, osea que nadie es perfecto, el amor (etapa de enamoramiento) no dura para siempre, puedes vivir sin él o sin ella, el mundo sigue girando y puedes ser feliz con otra personas y dejar de ser codependiente, todos estos mitos del amor romántico basados en prejuicios y estereotipos de los aparatos ideológicos del estado burgues.
Reconozcamos autocriticamente que muchos de estos temas han sido monopolizados por estos gurus del amor y que nos guste o no, estén en lo correcto o no, han respondido a las masas dejándolas aveces en manos de grupos derechistas, fascistoides, tradicionalistas, conservaduristas y hasta oscurantistas (porque la religión también opina y mucho acerca de estos tópicos) los progres y los conservadores son dos caras de la misma moneda burguesa y pequeñoburguesa y la culpa de que no exista claridad proletaria y revolucionaria es del movimiento comunista por no atender estas problematicas y querer resolver todo con fraseología revolucionaria abstracta, mecanicista y doctrinaria.
Todavía necesitamos considerar otras formas de relaciones sentimentales y sexuales como las relaciones abiertas y el poliamor, que de alguna manera pueden ayudar a resolver los problemas intrínsecos de la monogamia burguesa patriarcal y la monogamia en general (asi es, nada es perfecto aunque algunas religiones lo exijan así) pero se requieren algunas habilidades de los participantes como la comunicación asertiva, la inteligencia emocional, la responsabilidad afectiva, una madurez psicológica, que son cualidades difíciles de desarrollar en este contexto deshumanizante. En los trabajos de Alejandra Kollontai, podemos encontrar algunas indicaciones de como ir resolviendo paso a paso estas situaciones, en sus escritos llega a conceptualizar la palabra poliamor, pero no en un sentido sexual, más bien refiriéndose a una sociedad socialista y comunista que debido al cambio en las relaciones de producción se crean las condiciones materiales para una completa humanización de las personas que fundamenta a su vez el verdadero amor multifacetico y variado, no solo a una persona, sino a la patria socialista, amor a la revolución, amor al trabajo, amor a la naturaleza, a hijos que no son propios, porque ya no hay competencia y cosificación, dando nacimiento no solo a la familia monógama sino a las relaciones poliamorosas de todo tipo.
En el manifiesto del partido comunista Marx y Engels también explicaban esto, Marx y Engels critican la familia burguesa al considerarla una institución basada en el capital y la ganancia privada, no en el afecto. Proponen la abolición de la familia burguesa, argumentando que se basa en la opresión de la mujer y la conversión de los hijos en mercancías, buscando sustituirla por relaciones libres e igualitarias.
Puntos clave sobre la familia en el Manifiesto Comunista:
• Crítica a la familia burguesa: Marx y Engels argumentan que la familia burguesa se fundamenta en el capital y el lucro. Para el burgués, su mujer e hijos son instrumentos de producción o propiedad, por lo que la familia actual desaparecerá con la abolición de la propiedad privada.
• Abolición de la educación doméstica: El Manifiesto sugiere abolir la educación de los niños en casa para liberarlos de la influencia burguesa, sustituyéndola por una educación social.
• La situación de la mujer: Se denuncia que la familia burguesa convierte a la mujer en una herramienta de producción y que el matrimonio burgués es una forma de "prostitución oficial" o de conveniencia económica.
• Igualdad y relaciones libres: El comunismo busca la liberación de la mujer y la creación de una familia basada en el afecto y la camaradería, no en la dependencia económica, donde la mujer no esté encadenada al hogar.
• La familia en la sociedad comunista: La visión no es destruir el núcleo afectivo, sino eliminar el carácter comercial y opresor del matrimonio. La educación colectiva y la independencia económica de la mujer harían desaparecer la "tiranía doméstica".
Inessa Armand en sus propios aportes señalaba la necesidad del amor libre, libre de la influencia económica, libre de los prejuicios religiosos, libre de la intromisión del estado que hasta cierto punto puede ser valido, pero no tanto, ya que una de las características y finalidades de las relaciones de pareja en el socialismo es reproducir la fuerza de trabajo por el bien de la colectividad y la colectividad tiene el deber de vigilar la higiene y salud tanto física como moral de dicha relación, ofrecía su teoría del vaso de agua, que significa que el amor tiene que ser como tomarse un vaso con agua, algo tan básico, tan natural y tan fácil como eso.
Lenin al respecto pensaba que esta teoría era reaccionaria, era un
concepto burgués, decadente y socialmente irresponsable que ignoraba la verdadera lucha de clases. En su correspondencia, específicamente en una carta de enero de 1915, Lenin desmanteló los puntos de la "libertad de amor" propuestos por Armand:
• Rechazo del "amor libre" como consigna burguesa: Lenin argumentó que la "libertad de amor" no expresaba una verdadera demanda proletaria, sino más bien "libertad de adulterio" o una moral propia de la burguesía decadente.
• La socialización de la relación (no solo del sexo): Para Lenin, el amor no era una cuestión puramente individual o física (como "beber un vaso de agua"), sino una relación social que conecta a dos personas y tiene implicaciones profundas, como el nacimiento de un hijo, lo que le da una importancia social, no meramente personal.
• Defensa de la moral y la disciplina: Lenin sostuvo que la "teoría del vaso de agua" fomentaba la inestabilidad y el desenfreno, insistiendo en que el comunismo no debía promover la disolución, sino una visión más seria y elevada del amor y la familia.
• La distinción entre el amor diario y la vida revolucionaria: Lenin criticó la trivialización de las relaciones amorosas, argumentando que el amor no debe ser algo "cotidiano" o pasajero como beber agua, sino algo significativo.
Para Lenin esta teoría era reaccionaria, él era partidario de la monogamia.
Regresando a Kollontai, en su texto “Abran paso al eros alado” coincidiendo con Lenin decía que un verdadero amor es aquel en el que convergen los ideales políticos revolucionarios con las necesidades sexuales y reproductivas, el amor entre camaradas , el amor entre compañeros de lucha, el amor entre compañeros de armas, definiendo este tipo de amor como el más elevado que puede haber entre dos personas, pero también al igual que F. Engels aclaró que por el momento no podremos definir con exactitud el tipo de relaciones humanas que en una futura sociedad comunista se puedan desarrollar.
Ahora estamos en condiciones de responder aquella pregunta que nos hicimos al principio: ¿que hacer mientras llegamos a esa sociedad socialista y comunista? La respuesta está en empezar a desarrollar la conciencia de clase, la conciencia de que necesitamos abolir el capitalismo y construir el socialismo, necesitamos desarrollar las condiciones subjetivas y eso implica que dentro de las relaciones de pareja se deben de desarrollar relaciones de igualdad económica con la integración de las mujeres o hombre en su caso a la planta laboral, a su vez desarrollando la lucha organizada de las mujeres proletarias y campesinas contra el capitalismo en unión con sus compañeros hombres y no de forma sectaria como los hacen las feministas. No debemos de estigmatizar ni de demonizar otras formas de amar diferentes a la monogamia, debemos de estudiarlas y criticarlas en función del respeto y el común acuerdo de los participantes, debemos de apoyarnos en las ciencias particulares para conocer la multiplicidad de factores que intervienen en el amor, debemos de condenar la promiscuidad y la infidelidad (de hombres y mujeres) sus efectos negativos, porque atenta contra la salud mental, moral y física de las personas, como la transmicion de ETS, (enfermedades de transmicion sexual), condenar la infidelidad y cuidar a los mas vulnerables que son las infancias, darles prioridad. De aquí a que se tenga una sociedad socialista es importante evadir, minimizar o corregir en la medida de lo posible los efectos perversos de la propiedad privada, del individualismo, del hedonismo, del consumismo, de la cosificación de las personas, del fetichismo de la mercancía que mantiene alienadas a las personas, disociandolas de la realidad de miseria y opresión, ocultando y adormeciendo ideologicamente a hombres y mujeres, animalizandolos y dejandolos con el puro instinto sexual como única satisfacción real, entender que la familia tradicional monógama hetero-patriarcal (como única forma valida de familia) es ideología burguesa, es falsa conciencia y que mediante el dialogo, la educación, el respeto, la comunicación, el pensamiento critico y la razón se puede llegar a tener sanidad en la pareja, ya que una relación basada en puras emociones irracionales, deseos lascivos y concupiscentes, está expuesta a generar conductas caprichosas, infantiles, mórbidas y hasta demenciales como la celotipia, las depresiones, el suicidio, o el asesinato, que obvio terminan afectando a toda la sociedad.
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