Posicionamiento ante las movilizaciones 15 de noviembre (generación Z)
Desde hace unos meses, en México se ha empezado a notar un vaivén ideológico y político bastante agresivo por parte de ciertos sectores de la burguesía mexicana. La propaganda inunda medios de comunicación y redes sociales, señalando al actual gobierno de Claudia Sheinbaum y de Morena. Esto, aunado a movimientos en algunas partes del mundo de la llamada “generación Z”, en países como Nepal o Perú por mencionar algunos, ha comenzado a converger recientemente.
Se convocó en redes sociales a movilizaciones un tanto ambiguas en cuanto a su finalidad para el día 15 de noviembre del año en curso, esto a unos días del escándalo político por el asesinato de Carlos Manzo en Michoacán, tomando como móvil inmediato dicho suceso.
Sin embargo, existe un verdadero descontento con el gobierno de Morena a nivel nacional y en diferentes sectores, no solo entre los diversos estratos de la burguesía o pequeña burguesía más reaccionaria, como lo quiere presentar el oficialismo, sino también en gran parte del sector obrero y campesino que en su momento respaldó a Morena.
Nosotros, como marxistas-leninistas, hacemos una lectura de preocupación sin caer en un alarmismo burdo: hay una confusión general en las masas trabajadoras. El golpeteo ideológico por parte de grupos de derecha y ultraderecha, poco a poco, comienza a tomar fuerza. Esto, sumado a la arrogancia que maneja la socialdemocracia de Morena y a su ambigüedad característica, hace ver que en México, en un futuro no muy lejano, podría instaurarse un gobierno abiertamente reaccionario, como ha ocurrido en otros países de América Latina, tales como Argentina, Brasil, Ecuador, Perú o, más recientemente, Bolivia, por mencionar solo algunos.
Vemos también la necesidad de construir una vanguardia real, capaz de canalizar el descontento de los sectores obrero y campesino. El proletariado está desprovisto de un instrumento político capaz de llevar un programa acorde con sus intereses y necesidades históricas. Los grupos revisionistas que se autonombran “vanguardia del proletariado”, sean o no partidos comunistas, solo se han dedicado a tomar acciones oportunistas en el mejor de los casos; en otros, simplemente vegetan desde un análisis plano y seguidista, fuera del escenario político y, también, fuera de la lucha de clases.
La juventud proletaria, sin tener a dónde acudir ante sus inquietudes, cae en una degeneración ideológica y moral. Hoy, el avance de la derecha pretende utilizarla como carne de cañón, y no solo es culpa de los medios de comunicación y redes sociales, sino también de los grupos de izquierda y de los llamados “comunistas”, quienes solo se han encargado de alejar a las masas con sus acciones.
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