15 y 16 de septiembre: ¿Día de la Independencia? ¿Realmente hay motivos para celebrar?
Han pasado 215 años del estallido de la guerra de independencia en México, dónde los medios corporativos oficiales (entre ellas Televisa, TV Azteca, Milenio, Reforma, etc.) del sistema actual nos lo venden como el acontecimiento histórico que “nos dio libertad” y además fue una de las primeras muestras de “abnegación” que nos dio identidad como “mexicanos”.
Sin embargo, en este tipo de fechas es cuando más debe agudizarse nuestro pensamiento crítico, más tomando en cuenta que los criollos eran un sector desplazado en el régimen colonial, y lo decimos de este modo porque estaba opacada con respecto a las élites novohispanas, por ende el régimen alineado a la Corona Española era un modo de producción feudal, y la camarilla que dirigían los Miguel Hidalgo, los Ignacio Allende, los Nicolás Bravo, las Josefa Ortiz de Domínguez, los Vicente Guerrero, los José María Morelos y Pavón, los Juan Álvarez, eran en su mayoría hacendados ricos, integrantes de legiones masónicas y además su inspiración político-ideológica era el liberalismo de la burguesía francesa de la revolución de 1789 que se perpetró en dicho país europeo, es decir, 21 años antes que la guerra anticolonial de independencia de lo que actualmente es México.
Sin duda alguna la guerra de independencia en México representó un avance social con características democrático-progresistas, pero seguía siendo la sustitución de un modo de producción feudal con propiedad privada feudal y Estado feudal que cedió su lugar al capitalismo con propiedad privada burguesa y Estado burgués, que ya marcaba una tendencia bien definida porque la burguesía inglesa financió la lucha contra los colonialistas españoles en América a cambio de aceptar la inversión de capital privado inglés (principalmente en sectores como el minero, el petrolero, el ferrocarrilero, el industrial, etc.) en lo que actualmente es México (y la América “Hispana”) , eso por un lado, por el otro, las armas que adquirieron los insurgentes las compraron en dónde actualmente es Estados Unidos, las cuales eran baratas por producirse de manera, en ese tenor, Estados Unidos fue el segundo más beneficiado con la consumación de Independencia de México porque en los años posteriores a 1821 también se aceptó tanto la exportación de mercancías como de capitales estadounidenses con destino a México.
Si bien este proceso se consumó hasta los periodos de Antonio López de Santa Anna, Benito Juárez y Porfirio Díaz, eso no borra el hecho de que los “Héroes de la Independencia” no eran héroes ni benefactores del pueblo, al contrario, eran vividores del pueblo y miembros integrantes de la nueva burguesía industrial y los terratenientes capitalistas, mientras los antiguos esclavos, peones, jornaleros y demás se fueron gradualmente convirtiendo en los nuevos proletarios asalariados, tanto industriales como agrícolas.
Volviendo a la actualidad, de ese discurso burgués-nacionalista se colgaron todos los regímenes, desde el primer presidente que fue Guadalupe Victoria hasta la actual presidenta Claudia Sheibaum, y todo para mantener tanto el letargo como la confusión entre la clase obrera, por ende, la Guerra de Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana son fiestas de los capitalistas, no de las masas, más considerando que en el país 1 de cada 3 es pobre, el 3% de la población está desempleada, cerca del 50% del total de habitantes no tiene acceso al servicio público de salud ni privado y 1 de cada 20 individuosno cuenta con acceso a instrucción escolar, mientras en la otra cara de la moneda, solo el sector de la construcción y el inmobiliario evadió
el sector privado empresarial de la construcción y el inmobiliario evadió 174 mil 980 millones de pesos en impuestos durante el periodo de Andrés Manuel López Obrador y tan solo los diez hombres más ricos de México concentran una fortuna de 148 mil 300 millones de dólares.
Así que es hipócrita hablar de independencia y celebrar cuando no hay motivos para hacerlo, salvo, para que la oligarquía financiera siga enajenando a las masas con su veneno patriotista-capitalista y el consumo de frivolidades que se fabrican con mano de obra barata china, cuyas empresas multinacionales solo empobrecen a las multitudes, contaminan el medio ambiente, financian guerras e intervenciones militares e imponen gobiernos que sirven a sus intereses, como los del PRI, PAN, PRD y ahora Morena, que con el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) agudizan los efectos del TLC (Tratado de Libre Comercio, algunos le llaman Total Locura Capitalista), en el que México sigue siendo dependiente del imperialismo estadounidense (junto con organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y sirve a sus pugnas interburguesas para rivalizar con el bloque capitalista-revisionista dirigido por Rusia y China, cuyos aliados son Cuba y Venezuela, que tampoco son salvadores ni filantrópicos, al contrario, buscan fortalecerse por medio del Capitalismo Monopolista de Estado, es decir, dónde los empresarios privados poseen posiciones estratégicas en el sector público mientras los funcionarios del BRICS (Brasil-Rusia-India-China-Sudáfrica) empiezan a fungir como accionistas de empresas tanto paraestatales como particulares.
Por ende la única independencia que es posible es mediante la revolución proletaria, la dictadura del proletariado, la propiedad social de los medios de producción, el ejercicio del internacionalismo proletario encarnado en una V Internacional, una Nueva Internacional del Socialismo Proletario y el Comunismo Científico o la Internacional MarxistaEngelsisgta-Leninista-Stalinista-Dimitrovista-Hoxhaísta, lo cual conlleva a la construcción del socialismo proletario-comunismo científico, hasta lograr la sociedad sin Estado, propiedad privada, clases sociales, explotación y opresión. De lo contrario, no es día de la independencia, es día de la dependencia (imperialista) y/o día de la concurrencia (capitalista-monopolista).
Acción Antirrevisionista, a 17 de septiembre del 2025.
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